TROFEO MANOLO MARTÍN EN MUXÍA
Un triangular de pretemporada no tiene nada en juego: ni título, ni tensión en la grada, ni consecuencias. El riesgo era volver con fotos correctas de un partido que no le importaba a nadie. Había que encontrar dónde estaba la historia cuando el marcador da igual.
Estaba en el sitio. El campo de A Arliña, en plena Costa da Morte, tiene un entorno que se come al partido: en cuanto abres el plano, el fútbol pasa a segundo término y aparece el paisaje. Así que fotografié tanto el entorno como el juego, y busqué los encuadres abiertos que en un estadio grande no existen.
- 01 RECONOCER EL CAMPO Y EL ENTORNO
- 02 CUBRIR LOS TRES EQUIPOS
- 03 BUSCAR LOS PLANOS ABIERTOS
- 04 ESTAR EN LA ENTREGA DEL TROFEO
- 05 SELECCIÓN Y ENTREGA
LO MEJOR
NO ESTABA
EN EL CÉSPED.
El XLIII Trofeo Manolo Martín se jugó en A Arliña, el campo de Muxía: un triangular de pretemporada entre el Muxía CF, el Bergantiños y el filial del Pontevedra, a partidos de cuarenta y cinco minutos.
Lo que hacía especial este partido no era el fútbol, y con un triangular de agosto conviene ser honesto: no había nada en juego. Lo especial era el sitio. Un campo pequeño en plena Costa da Morte, con un entorno que en cuanto abres el plano se lleva la foto por delante.
En lo deportivo el Bergantiños no dejó dudas: arrolló al Muxía —siete goles antes del minuto treinta— y ganó 2-0 al Pontevedra con dos tantos de Adri Álvarez. Se llevó el trofeo.
Pero las fotos que me interesan de ese día son las abiertas. Las que en un estadio grande no puedes hacer, porque no hay nada alrededor que merezca salir.